miércoles, 23 de noviembre de 2016

Hormigas que cultivan plantas como refugio y alimento

Administrador

Científicos de la Universidad de Munich (Alemania) realizaron un análisis evolutivo del comportamiento de las hormigas, que siembran de forma activa las plantas para luego habitarlas en busca de protección. La publicación señala que varias especies de animales, como las llamadas hormigas cortadoras de hojas o las abejas que cultivan los hongos, han desarrollado relaciones mutualistas en las que esas especies cultivan otros organismos.

En el estudio, los expertos Guillaume Chomicki y Susanne Renner, de la citada universidad alemana, muestran que las hormigas de la especie Philidris nagasau (Formicidae: Dolichoderinae) , que se encuentran en las Islas Fiji, cultivan activamente al menos seis especies de plantas Squamellaria (Rubiaceae). Estas plantas son el tipo epífitas, es decir, crecen sobre otros árboles, que utilizan como respaldo ya que no tienen acceso directo a la tierra para obtener nutrientes. Los científicos observaron que los insectos colectan semillas que recogen de los frutos de las plantas y las insertan en las grietas que se forman en los árboles.

Esas semillas forman unas cámaras que las hormigas visitan constantemente y donde, además, defecan para fertilizar la joven planta y ayudarla a crecer, pese a que esta no tiene acceso a la tierra que hay bajo el árbol. De este modo, las cámaras crecen y ofrecen un espacio de refugio a las colonias de hormigas que las habitan. Los investigadores vieron a lo largo de ese proceso que las hormigas y las plantas mantienen una simbiosis del tipo obligada,por lo que unas no pueden sobrevivir sin las otras. En el estudio, los autores reconstruyeron la historia evolutiva tanto de las hormigas como de las plantas para concluir que este comportamiento surgió hace unos tres millones de años por la denominada coevolución, un fenómeno de adaptación evolutiva mutua entre varias especies de seres vivos como resultado de su influencia recíproca.

Fuente: EFE
- Guillaume Chomicki & Susanne S. Renner. 2016. Obligate plant farming by a specialized ant.  Nature Plants. DOI: 10.1038/nplants.2016.181.

sábado, 30 de abril de 2016

Hormiga chicatana, un manjar alado mesoamericano

Administrador

Inicia la época de lluvias, y durante la madrugada, miles de hormigas voladoras realizan un vuelo nupcial en el que se lleva a cabo la fecundación de las hembras reproductoras que formarán nuevas colonias. Estamos hablando de las hormigas del género Atta (Hymenoptera: Formicidae: Attini), conocidas comúnmente como chicatanas, cortadoras, culonas, zompopos, entre otros curiosos nombres, dependiendo la región.

Estas hormigas son "pequeñas granjeras", debido a que obtienen su alimento gracias a una simbiosis mutualista obligada con un hongo del género Leucoagaricus, el cual cultivan suministrándole hojas para después alimentarse del mismo. La relación de tipo obligado quiere decir que ninguno puede sobrevivir sin la presencia del otro. Para mantener su cultivo fúngico, necesitan grandes cantidades de follaje, razón por la cual en ocasiones son catalogadas como plaga debido a los estragos que llegan a causar a la vegetación, pueden acabar con un árbol pequeño en una noche. Sin embargo no dejan de tener gran importancia ecológica para los ecosistemas por los efectos que generan, tal como la modificación del suelo, los patrones de vegetación, y la apertura del dosel.

En países como México, Bolivia, Colombia, Guatemala y Honduras, estas hormigas son recolectadas para su consumo, formando parte de la gastronomía local. A la ingesta de insectos se le conoce como entomofagia, la cual era muy común en los pueblos mesoamericanos. 

En Colombia han sido comidas durante siglos, como una tradición heredada de culturas precolombinas. Este alimento es usado tradicionalmente como regalo de bodas, por la creencia de que estas hormigas son afrodisíacas. Para su elaboración son descartadas alas y patas, se sumergen los cuerpos en agua salada y se tuestan en sartenes de cerámica. En Guatemala se tostan en comales de barro, o de metal y son aderezados con mantequilla y sal.

En México, principalmente en estados del sur, como Chiapas, Guerrero, Hidalgo, Oaxaca, Veracruz y Yucatán, las chicatanas se cocinan asadas, fritas, en botana, en salsa picante, en salsa de tomate, con guaje y sazonadas con sal y limón según la receta local. El consumo de esta hormiga es una tradición que data de tiempos anteriores a la conquista española, y está registrado en el códice florentino ("Historia general de las cosas de Nueva España") escrito en el siglo XVl por Fray Bernardino de Sahagún.

Si se le pregunta a cualquier persona por el sabor de la chicatana la gente dirá que es difícil describir, que tiene sabor a chicatana. En fin, se trata de un insecto que ensalza a la gastronomía prehispánica y tradicional. Y tú, ¿te animarías a probarlas?

Copyrights© 2016. Blogger Templates | Templatelib | Modified by Insectos & Otros / Bugs & Others