viernes, 11 de noviembre de 2016

¿Por qué algunos mamíferos tienen diferentes patrones de coloración en el pelo?

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Rhabdomys pumilio, el ratón rayado africano, es una especie de roedor que se caracteriza por tener en su dorso dos bandas blancas longitudinales delimitadas a cada lado por otras oscuras. Las bandas oscuras se producen por pigmentación generada en los melanocitos (célula dendrítica cuya principal función es la producción de melanina).

Hasta ahora, se desconocía cómo se formaban estas rayas en los mamíferos. Un nuevo estudio, publicado esta semana en Nature y que ha contado con participación española, ha descubierto los mecanismos genéticos y moleculares que producen los patrones de rayas de diferentes colores en la piel de los mamíferos, basándose en el ratón rayado africano. "Los patrones de colores de los mamíferos son una de las características más reconocibles que podemos encontrar en la naturaleza. Además, pueden tener un gran impacto sobre su salud. Sin embargo, hasta este momento sabíamos poco sobre los mecanismos responsable de la formación y evolución de estos patrones", explica el Mario Vallejo, investigador, junto a Mercedes Mirasierra, del Centro de Investigación Biomédica en Red de Diabetes y Enfermedades Metabólicas Asociadas (CIBERDEM) y del Instituto de Investigaciones Biomédicas Alberto Sols (CSIC/UAM).

El hallazgo fundamental de esta investigación, liderada por Hopi E. Hoekstra, de la Universidad de Harvard, es que las bandas blancas son consecuencia de la inhibición de un gen llamado Mitf que es esencial para la función de los melanocitos, y esa inhibición se lleva a cabo por un factor de transcripción (una proteína reguladora) llamado Alx3.

El grupo liderado por Vallejo investiga desde hace varios años el papel que puede tener este mismo factor de transcripción Alx3 en la diabetes. En un artículo publicado por este mismo equipo a principios del 2016 en la revista Diabetologia, se describía el mecanismo mediante el cual Alx3 reprime la expresión del gen de glucagón en los islotes pancreáticos. La manera en la que ocurre la represión de la actividad de Mitf por parte de Alx3 que explica el artículo de Nature puede ser similar a la que el mismo factor de transcripción utiliza en el páncreas para reprimir la expresión del gen de glucagón.

En el trabajo de Diabetologia, se describe que los niveles de Alx3 en las células de los islotes que producen glucagón (las células alfa) aumentan cuando suben los niveles de glucosa en sangre. Como consecuencia de ello, Alx3 interfiere con un factor de transcripción llamado Pax6 que es crítico para que la actividad del gen de glucagón se mantenga elevada, y por tanto la actividad de este gen en presencia de Alx3 disminuye. Como consecuencia de ello los niveles de glucagón generados en el páncreas también disminuyen.

En personas sanas, cuando los niveles de glucosa en sangre son bajos, el glucagón se libera a la sangre y actúa sobre el hígado, donde se almacenan los depósitos de reserva de glucosa. De esta manera se libera glucosa para suplir las necesidades metabólicas de los diferentes tejidos del organismo.

El problema está en que en algunos enfermos diabéticos, a pesar de tener niveles de glucosa anormalmente altos, las células alfa siguen fabricando y secretando glucagón, que mediante su actividad liberadora de glucosa desde el hígado no hace más que agravar el problema. Los científicos proponen que Alx3 podría ser una pieza clave de los mecanismos reguladores que pueden verse alterados en algunos enfermos diabéticos.

Fuente: SINC
Imagen: Bernard DUPONT

sábado, 5 de noviembre de 2016

Cacería ilegal de elefantes ocasiona pérdidas millonarias al ecoturismo

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Miles de elefantes son cazados furtivamente cada año en África, lo que pone en serio peligro a las dos especies que habitan en ese continente, el elefante de sabana (Loxodonta africana) y el de bosque (Loxodonta cyclotis). Se estima que se ha perdido el 60% de las poblaciones de este mamífero debido al tráfico ilegal de marfil, destinado sobre todo para el mercado asiático, a pesar de las prohibiciones internacionales.

Las motivaciones económicas de esta actividad ilegal parecen claras, de ahí el gran número de animales sacrificados para tal propósito, sin embargo los beneficios conseguidos por el turismo de observación de fauna silvestre para la conservación de este paquidermo podrían ser mayores. Así lo afirma un estudio publicado en Nature Communications. La caza de elefantes en África podría suponer una pérdida de ingresos en turismo de cerca de 25 millones de dólares.

El estudio demuestra, a escala del continente, los efectos secundarios económicos de la caza furtiva de elefantes, que de 2007 a 2014 ha reducido en un 30% las poblaciones de estos animales. Según los científicos, como esta actividad ilegal puede ser costosa de eliminar de manera eficaz, los beneficios económicos obtenidos del ecoturismo podrían compensarlo. El turismo de observación de la fauna y la flora es uno de los segmentos turísticos más importantes de África, teniendo en cuenta el potencial del turismo para impulsar el crecimiento inclusivo en el continente, la caza furtiva y el comercio ilícito de especies silvestres plantean una seria amenaza para el futuro desarrollo socioeconómico de África

Para Robin Naidoo, de la organización World Wildlife Fund (WWF) en EE UU y primer autor del trabajo, la protección de especies en peligro es una estrategia económica viable. El equipo dirigió un modelo para estimar la cantidad de ingresos que se obtendrían del turismo por elefante en 216 áreas protegidas de toda África.

Los resultados muestran que los turistas están más dispuestos a visitar las zonas protegidas cuando los parques contienen numerosos elefantes africanos. Los cálculos revelan que cada ejemplar incrementa el número de turistas en un 371%. Por esta razón, la eliminación de elefantes supone pérdidas de ingresos turísticos, sustancialmente mayores que los costes generados para luchar contra la caza ilegal. Sin embargo, esta estimación se da únicamente con los elefantes de sabana del este y sur de África, y no con los del bosque del centro del continente, donde los animales son más difíciles de observar y los ingresos por el turismo no están tan vinculados con la abundancia de estos mamíferos.

Aunque el comercio de marfil ingresa al año 597 millones de dólares (547 millones de euros), superando las pérdidas por ingresos turísticos, los científicos insisten en que la conservación y el ecoturismo siguen siendo alternativas económicas viables, sobre todo para las comunidades locales.

“Solo desde la perspectiva del turismo, incrementar la conservación de los elefantes es una sabia inversión por parte de los gobiernos en estas regiones”, concluyen los investigadores.

Fuente: SINC
Imagen: Ikiwaner

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